jueves, 8 de julio de 2010

Acerca del Ministerio de Cultura

Mecenazgo cultural
[Mecenazgo Fiscal].

Lun, 14/06/2010 - 05:00

Por Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Un gato por liebre que se parece a otro caballo de Troya.

La buena voluntad de elevar los recursos para el financiamiento de proyectos culturales con un sistema de mecenazgo es una oportunidad para debatir sobre fines en los que –como este– hay consenso en el objetivo pero discrepancia en el instrumento para lograrlo, lo cual es relevante durante un gobierno como el actual que cree que un fin justifica cualquier medio, los cuales suelen ser utilizados como caballo de Troya para encubrir intenciones subalternas.

El debate es interesante pues produce coincidencias entre polos usualmente opuestos y discrepancias entre sectores tradicionalmente cercanos, lo cual es positivo en una confrontación de ideas que no debiera ser ideologizada.

Por ejemplo, este diario ha editorializado –en discrepancia con esta columna, el mismo día– a favor del proyecto de Ley de Mecenazgo Cultural promovido por la congresista Luciana León, en coincidencia con un medio de derecha para el cual su criterio para respaldar la iniciativa es que esta no cuenta con la aprobación del Partido Nacionalista.

En la misma línea están intelectuales como Elida Román que defiende el proyecto por la necesidad de generar más recursos para financiar proyectos culturales por ser “una herramienta inapreciable para la educación y la mejora de calidad de vida”.

Pero sobre eso no hay discusión. Lo que está en debate es el mejor camino para lograrlo. En este sentido, la curiosamente no muy ‘ollantista’ ministra de Economía se opone a la propuesta de León por considerar que es un “regalo condicionado y no un incentivo desinteresado”. Mercedes Aráoz precisa, con razón, que “mecenazgo sería como en la época de Mecenas en Roma, quien ayudaba a los artistas gratuitamente”.

Hoy la ley permite deducir hasta el 10% del pago que le corresponde pagar por impuesto a la renta para financiar proyectos culturales, entre otros, pero León quiere elevarlo a 50%. Esto es una exoneración disfrazada de mecenazgo que se entiende por la vocación de los congresistas de ganar gracias con avemarías ajenas. Como Federico Salazar señaló ayer en este diario, “si lo quieren hacer, que lo hagan a su costo y riesgo”.

Un impuesto no es dinero de una empresa sino del Estado, el cual verá su mejor uso, desde programas de combate a la desnutrición crónica infantil hasta –claro que sí– proyectos culturales, los cuales deben ser escogidos mediante criterios que no sean politizados, que es lo que seguramente haría una administración aprista como la actual del INC, convertida en un entusiasta agente partidario y hasta censor de talantes militares y de cuarteles.

Por último, los promotores de la ley debieran consultar con entidades supuestamente beneficiarias –como, por ejemplo, el MALI–sobre si esta forma de mecenazgo es un buen mecanismo para financiar la cultura.


1 comentario:

  1. A mi me parece interesante el principio de ayuda económica por parte de las entidades privadas para proyectos culturales...PERO! estoy ya no es un DEBER de toda entidad privada que paga sus impuestos?.... si quiere dar algo mas... pues bienvenido sea....
    ""Mercedes Aráoz precisa, con razón, que “mecenazgo sería como en la época de Mecenas en Roma, quien ayudaba a los artistas gratuitamente”." quien! ayuda a otro sin esperar nada a cambio???? vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaamo!!!! no me jooooooooooooooooo!

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